abril 27, 2011

De Madrid a París

Llueve.
-¿Segura de lo que estaís haciendo?-
Me preguntó mi Alonso, con la voz a punto de quebrársele, pero haciéndose el fuerte.
-Completamente-
Afirmé tratando de no mirarle los ojos, porque al hacerlo, romperíamos en llanto ambos.
La lluvia arreciaba más y decidí abordar el tren.
-¡Oh Alonso, te prometo volver!-
Le susurré al oído mientras lo estrechaba fuerte contra mí.
Estampándole un beso en la mejilla, tomé mi lugar en el tren, junto a la ventanilla.
Afuera, mi Alonso agitaba de una manera lúgubre su mano.
Con la carita mojada, no sé si de lluvia o de tristeza, la imagen de mi amor roto me despedía de mi ciudad.
Bello Madrid, ¿cuándo he de volver a ti? ¿que encontraré fuera de aquí?
Me seco las lágrimas a la vez que trato de hacer que pare de sangrar lo que queda de mi corazón, después del gran trozo del que me desprendí y se ha quedado en Madrid.

1 comentario:

-Vomitando la realidad- dijo...

Hermoso, simplemente hermoso!