mayo 15, 2011

Gía

 Se les escuchaba reír.
Resonaban las risas por todo el instituto y Gía se alzaba entre ellos, con sus rizos dorados agitándose de algarabía.
Y junto a ella, sin que lo supiese, su anhelado Guillèm, su lejano sol, el sol que le tibiaba el rostro y le hacía subir los colores, encendiéndo las mejillas. El mismo que le hacía resplandecer una sonrisa de alegría.
Gía podía reír, gritar, correr hacia el cielo , cantar con la voz del corazón, volar si lo quería, siempre que le abrigara con sus brazos tan cálidos como rayos de sol.
Gía no sabía que en su ser no había lugar más que para Guillèm, y no le importaba.
Gía siempre creía en el amor libre, ese que se siente o no.
Tal vez en Guillèm, algún día habría algo esperando por Gía.
Algo que solo ella pudiera despertar.
Tal vez.

2 comentarios:

J. dijo...

Tesigotesigotesigo!!! Un besazo preciosa!

snopy dijo...

Que lindo :) te sio, voy a vlver a ver que otras cosas escribes, me gusta :) pasate por el mio se quieres :)